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‘Brasil volvió al mapa del hambre, hay riesgo de una convulsión social’

El líder de la central sindical de San Pablo, Joao Cayres, analizó para LPO la crisis social de Brasil, agravada por la salida de Ford.

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15/1/2021

La confirmación del cierre de todas las plantas de Ford en Brasil fue bomba que impacto de lleno en la convulsionada realidad brasileña y generó preocupación tanto en el gobierno de Jair Bolsonaro como en las organizaciones sindicales que proyectan un aumento en el desempleo.

Ford atribuyó el cierre de sus tres fábricas en Brasil en 2021 a la «persistente capacidad ociosa de la industria y a la reducción de las ventas, resultando en años de pérdidas significativas» que se vieron incrementadas por la pandemia del coronavirus.

Antonio Martins, economista y profesor de la Fundación Getulio Vargas, dijo recientemente a EFE que «la justificativa de Ford fue que estaban con productos desactualizados y la empresa no tení­a como continuar invirtiendo en grandes áreas en Brasil que no serí­an prioritarias. Ya habí­an cerrado otras fábricas en Europa y comenzaron a señalizar que el foco estarí­a en una mayor inversión en contenido tecnológico».

De acuerdo con Martins, Ford «no estaba actualizándose de forma adecuada en el mercado brasileño» y se «resintió» de la falta de inversión en los últimos años.

Bolsonaro acusó a la empresa de «no decir toda la verdad» y defendió su decisión de no asignar más subsidios. «¿Ustedes quieren que se les continúe dando 20.000 millones de reales (unos 3.700 millones de dólares), como se ha hecho en los últimos años? Es su dinero, sus impuestos», argumentó el presidente.

Como viene adelantando LPO, el ala liberal del gobierno brasileño busca avanzar en un esquema de reducción de subsidios y recorte del gasto que es residido por los militares que consideran que no es el momento dado que la pandemia sigue vigente y Brasil se encuentra en plena segunda ola y sin fecha de inicio de vacunación.

La oposición también se hizo eco de la situación y cuestionó al gobierno. Lula desde sus redes sociales utilizó el tema para ironizar y publicó un tuit con una noticia de 2009 que daba cuenta de una inversión millonaria de la empresa en aquel año cuando ocupaba la presidencia de su paí­s.

De todas formas, al margen del juego polí­tico, la gran preocupación viene del lado de los miles de trabajadores que perdieron su empleo de manera inesperada.

Joao Cayres, secretario general de la Central Unica de Trabajadores de San Pablo y trabajador de Ford habló con LPO y dijo que «el impacto es fuertí­simo, los trabajadores se quedaron sin empleo en un momento como este de pandemia, eso es muy grande».

Brasil tiene más de 14 millones de desocupados y con la eliminación del auxilio de emergencia la situación empeorará y podemos estar frente a una convulsión social.

El sindicalista reconoció que «nadie esperó el cierre de todas las plantas» y confirmó que la cifra de desempleados directos llegará a 5.000 desempleados y 12.000 puestos de trabajo perdidos directos e indirectos entre la planta de Tabauté (San Pablo), Troller (Belo Horizonte) y Camarací­ (Bahí­a).

El dirigente sindical recordó que «en Brasil hay más de 14 millones de desocupados y con la eliminación del auxilio de emergencia la situación empeorará y podemos estar frente a una convulsión social». «Brasil volvió al mapa del hambre», alertó.

Cayres, que trabajo en Ford desde 1988 hasta 2019, también criticó al gobierno: «El desgobierno que tenemos a cargo no está preocupado con lo que esta pasando» y confirmó que el lunes comenzarán las negociaciones con la empresa.

El Partido de los Trabajadores apuntó al periodo Temer-Bolsonaro por no aplicar medidas de incentivo a la industria. Uno de ellos fue el gobernador de Bahí­a, el petista Rui Costa, quien planteó desde sus redes sociales que «no hay planificación. ¿Qué hemos hecho en los últimos cinco años para aumentar la inversión en tecnologí­a e industrialización? Nada. Estamos satisfechos en convertirnos en una gran estancia».

El PT presentó un proyecto de ley para que las instalaciones abandonadas por Ford sea gestionadas por los empleados o nacionalizadas por el Estado pero no tiene ninguna posibilidad de avanzar en el Congreso.

De todas formas, se especula con que empresas chinas puedan ocupar el lugar vací­o dejado por Ford en Bahí­a. Se trata de  Great Wall Motors, Changan Auto, Gelly e GAC.

La pandemia en Brasil elevó el desempleo  a 14.1 millones de personas sin trabajo, permaneciendo en el nivel más alto desde 2012, según el Instituto Brasil

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